23/7/17

Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson [23-7-17]


Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson

Parkinson

El parkinson en una enfermedad neurodegenerativa que muchas personas asocian con temblores. Sin embargo, no todos los pacientes diagnosticados con esta patología tienen que padecer necesariamente este síntoma. La enfermedad de parkinson puede empezar a manifestarse con rigidez muscular, pérdida de reflejos posturales, cierta inestabilidad en el equilibrio y la marcha, e incluso por una postura encorvada.

La Doctora Maria Jose Martí, neuróloga de la unidad del parkinson y de los trastornos de movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, afirma que existen diferentes indicadores que pueden ser síntoma de un parkinson.

Parkinson, un diagnóstico difícil

Una persona que acuda a la consulta neurológica y que presente síntomas como los enumerados anteriormente, a pesar de no presentar temblores, puede ser un paciente con parkinson. Cuando los síntomas son claros basta con que el médico los conozca para poder realizar este diagnóstico, pero en ocasiones resulta más complicado saber a ciencia cierta si esta persona padece esta enfermedad o no, ya que el cuadro que presenta no afecta tanto al sistema motor ni presenta rigidez muscular. Muchas veces los estadios iniciales del parkinson se presentan de la mano de una depresión o de trastornos del sueño, así que lo más recomendable es someter al paciente a una exploración para llegar al diagnóstico final. Tampoco existe una prueba clínica concreta que confirme que se sufre esta enfermedad. Así que el especialista debe ser observador y valorar los síntomas que se presentan y la reacción que el paciente muestra frente a los tratamientos con medicación indicada para el parkinson. Sí que es cierto que los médicos pueden apoyar sus diagnósticos con unas pruebas radiológicas que ayudan a visualizar si existen alteraciones en algunos de los puntos claves de esta enfermedad. Las resonancias magnéticas también son de ayuda para descartar otras patologías.

Parkinon, una enfermedad que puede llevar a la confusión

En fases iniciales el parkinson puede confundirse con otras alteraciones, ya no solo por los síntomas sino por la reacción a los fármacos recetados. Además, el factor de los temblores no es estrictamente necesario para que se confirme un diagnóstico positivo en cuanto a esta patología. De hecho, la enfermedad puede ir variando a lo largo del tiempo, y mientras que puede no presentar temblores en la fase inicial y manifestarse éstos más adelante, también se puede dar la situación contraria, es decir, temblores al principio y su desaparición un tiempo después.

En qué momento se deben iniciar los tratamientos

Los tratamientos para luchar contra el parkinson pasan por diversas soluciones: fármacos, parches cirugía... El fármaco más activo es la levodopa, un tratamiento sustitutivo.

Hay muchas maneras de tratar esta enfermedad, pero en ningún caso se puede lograr un retroceso en el estado del paciente. De momento lo que se consigue es disminuir los síntomas y enlentecer la evolución de la patología. El paciente debe empezar a tratarse en cuanto se diagnostica. El neurólogo será el encargado de establecer cuál de los tratamientos es el más adecuado en función de los síntomas personales de casa paciente.

Enfrentarse a un diagnóstico de parkinson

No todos los pacientes reaccionan igual cuando se les diagnostica una enfermedad como el parkinson. Normalmente, quienes peor se lo toman son las personas jóvenes ya que al llevar un ritmo de vida más activo tienden a deprimirse al pensar que su futuro se perfila trágico y limitado. Cada médico deberá adoptar unas palabras y una actitud diferente con cada paciente a la hora de comunicar el diagnostico final. De hecho, para que no se produzcan estos estados de depresión, es importante aclarar que no todas las personas con parkinson tienen que acabar en una silla de ruedas.

Existen casos de pacientes que han conseguido estabilizar los síntomas durante 20 años sin presentar empeoramientos de salud, todo ello gracias a los tratamientos recetados.

16/7/17

Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño

Una tomografía detecta Parkinson precozmente en personas con trastornos sueño


La investigación demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas.


lanacion.cl

Una tomografía por emisión de positrones (PET) permite detectar de forma precoz enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson en personas con trastornos del sueño en fase REM, según un estudio publicado en la revista The Lancet Neurology.

La investigación, realizada por los hospitales Clínic de Barcelona y Aarhus (Dinamarca), demuestra por primera vez que mediante esta técnica de diagnóstico por imagen se pueden detectar enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson aunque todavía no haya ningún síntoma.

Esto se debe a que la tomografía permite observar la inflamación y la falta de dopamina en la sustancia negra, la parte del cerebro que, al dañarse, provoca el Parkinson, en pacientes con trastornos del sueño en fase REM que aún no tienen síntomas típicos de la enfermedad.

Uno de los coordinadores del estudio, Eduard Tolosa, investigador emérito del Clínic-Idibaps y del Centro de Investigación Biomédica en red de Enfermedades Neurodegenerativas, explicó que la enfermedad de Parkinson se caracteriza por la acumulación de una proteína, la alfa-sinucleina, en las neuronas de la sustancia negra y otras áreas del sistema nervioso.

Esto provoca que las neuronas no produzcan dopamina e induzcan síntomas como temblor, lentitud de movimientos y diversos síntomas no motores como el trastorno del sueño en fase REM.

Los pacientes con trastorno de conducta del sueño REM se quejan de pesadillas y conductas anormales mientras duermen, como chillar o dar puñetazos, y diversos estudios publicados por los equipos de Tolosa y de Álex Iranzo, neurólogo de la Unidad de Trastornos del Sueño del Clínic, han demostrado que pueden derivar a padecer la enfermedad de Parkinson.

Los médicos ya saben que en el Parkinson tiene lugar un intenso proceso inflamatorio que se manifiesta por un aumento de las células de la glía, unas células del sistema nervioso encargadas de asegurar la supervivencia de las neuronas.

“La inflamación juega también un papel importante en la aparición de la enfermedad de Parkinson. Una de las prioridades en este campo es identificar de forma precoz qué pacientes desarrollarán enfermedades neurodegenerativas y encontrar dianas terapéuticas que permitan establecer nuevas estrategias para frenar su progresión en las fases tempranas”, señaló Tolosa.

En el estudio han participado 40 personas, la mitad con trastorno del sueño en fase REM sin síntomas de enfermedad de Parkinson, y la otra mitad, sanas.

A través de una Tomografía por Emisión de Positrones se les inyectó un marcador de las células gliales y observaron que en los pacientes con trastorno del sueño aparecía la misma inflamación característica de la glía que existe en los pacientes con Parkinson ya diagnosticados, y que esta inflamación no aparecía en las personas sanas.

Este es el primer estudio que demuestra que hay una inflamación de la glía en las fases previas de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y señala a estas células como una potencial diana terapéutica.

“Ahora llevaremos a cabo nuevos estudios de seguimiento para determinar si una mayor inflamación provoca una aparición más rápida de Parkinson. También determinaremos si tratamientos dirigidos contra la inflamación permiten evitar la aparición de párkinson en estos pacientes con trastorno de conducta del sueño REM”, agregó Iranzo.

22/5/17

¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil? [22-5-17]

 
¿Cómo saber si tengo Parkinson Juvenil?

El Parkinson no solo es una enfermedad de mayores. Aunque parezca sorprendente puede afectar también a los jóvenes. Te contamos cómo reconocer los síntomas de esta patología.

Cuando hablamos de Parkinson inevitablemente lo asociamos a personas mayores. No nos podemos imaginar que alguien joven puede verse afectado por esta enfermedad neurodegenerativa. Pero, 1 de cada 10 casos se diagnostica antes de los 50 y hasta un 20% de las personas afectadas han sido diagnosticadas antes de los 40 años.

Reconocer los síntomas


El Parkinson es una enfermedad neurodegenetiva que afecta al sistema nervioso, por lo que repercute al área encargada de coordinar la actividad, el tono muscular y los movimientos.

Tanto las personas mayores como los jóvenes pueden padecer los mismos síntomas. Los más conocidos son el temblor en reposo, la rigidez muscular y la acinesia, es decir, la dificultad para comenzar a realizar un movimiento.

También son frecuentes la bradicinesia, realizar de forma muy lenta un movimiento y la hipocinesia, ejecutar movimientos lentos y cortos, como les ocurre a un gran número de personas afectadas a la hora de andar, que no son capaces de caminar normal, sino a pasitos cortos.

Existen otros síntomas menos conocidos como:

  • Depresión: casi un tercio de los pacientes con Parkinson sufren depresión como parte de la sintomatología.
  • Estreñimiento.
  • Cambios en el sueño: existe una alteración peculiar llamada "Trastorno de Conducta del sueño REM" (Rapid Eye Movement), que afecta al 60-70% de los enfermos.  No es definitorio, pero es muy frecuente.
  • Pérdida o disminución del sentido del olfato.
  • Problemas de memoria o demencia: pueden darse en las fases intermedias de la enfermedad.
  • Dolor: aparece en las fases medias y avanzadas de la enfermedad de Parkinson. Los expertos aseguran que es de muy difícil manejo desde el punto de vista terapéutico.

Aunque el Parkinson no tiene cura con los tratamientos actuales se puede vivir más de 20 años con una vida razonablemente buena.

20/5/17

La lupa en el Párkinson [20-5-17]


La lupa en el Párkinson

Temblores, pérdida de equilibrio y lentitud en el movimiento. Estas son solo algunas de los problemas con los que deben convivir las personas que sufren la enfermedad de Parkinson, que padecen al menos 7.000 personas en Uruguay y 10 millones en el mundo.

Para entender mejor por qué el organismo provoca este inconveniente, un equipo integrado por científicos de una universidad española y otra estadounidense llevará a cabo la primera investigación mundial que busca comprenderla a través de los ojos. Como a menudo las personas que tienen esta enfermedad sufren problemas visuales, esta investigación ayudará a saber si la retina puede ser una prueba biológica para diagnosticar el párkinson. Al mismo tiempo, en un futuro, gracias a esta investigación, se podrá tener más certezas sobre cómo evoluciona un paciente con parkinson y cómo se puede tratarla. Por ahora, no hay una cura que permita erradicarla de manera efectiva. La investigación contará con el apoyo de la fundación del actor Michael J. Fox, el actor de Volver al futuro, quien donará 120.000 dólares para seguir ayudando a comprender una afección que produce consecuencias en el paciente y su familia.

Los síntomas empeoran con el paso del tiempo". Así describe la Fundación de la Enfermedad del Parkinson de Estados Unidos a esta patología, que en el mundo afecta a 10 millones de personas.

Con el objetivo de mejorar su diagnóstico y comprensión, un grupo de científicos puso en marcha el primer estudio a nivel mundial utilizando retinas humanas.

El principal investigador del proyecto, que empezó en febrero de 2015, es el doctor Nicolás Cuenca, coordinador del grupo de investigación del Sistema Visual de Neurobiología y Terapia de las Enfermedades Neurodegenerativas de la Universidad de Alicante, de España, en colaboración con el doctor Thomas Beach, del Instituto de Investigación de Salud Banner Sun, de Sun City, Arizona (EE.UU.).

Los dos comenzaron su colaboración en 2014 y publicaron un documento que muestra, por primera vez, que los cambios moleculares característicos de la proteína conocida como alfa-sinucleína se hallan en la retina de los pacientes con parkinson.

Este primer trabajo conjunto de estos dos científicos llevó al proyecto actual, que comportará un estudio completo anatómico y bioquímico, y que será financiado por la Fundación Michael J. Fox.



Cómo se hará.


El estudio se llevará a cabo con retinas de pacientes con párkinson fallecidos, donadas por el Instituto de Investigación de la Salud Banner Sun, un centro dedicado al estudio de esta patología y a la enfermedad de Alzheimer, también financiado por la Fundación de Fox.

Cuenca destacó que la retina supone un modelo muy adecuado para analizar el funcionamiento del cerebro, ya que se trata de una prolongación de este órgano y forma parte del sistema nervioso central.

Esta enfermedad se produce por la degeneración progresiva de las neuronas dopaminérgicas del cerebro, las cuales liberan dopamina, un neurotransmisor que es clave para la función motora.

A medida que estas células mueren, aparecen los síntomas motores del párkinson, siendo los más comunes la ralentización de movimientos y los temblores en las manos.

Cuenca, que estudia la retina desde 1984, señaló que las células dopaminérgicas se encuentran asimismo en la retina y que las personas con parkinson a menudo experimentan trastornos visuales.

En la actualidad no hay ningún biomarcador (pruebas biológicas) que permita la detección precoz de esta enfermedad, indicó el experto.

Sin embargo, el trabajo anterior realizado por el equipo de Cuenca establece una relación entre la alteración de las células de la retina y el párkinson, que, a su vez, analiza estudios efectuados con modelos preclínicos de la enfermedad de Parkinson.

El doctor Cuenca estuvo estudiando las células dopaminérgicas de la retina en los Estados Unidos durante dos años y ha escrito varias publicaciones sobre este tema.

Este amplio bagaje alentó al Instituto de Investigación de Salud Banner Sun a contactar con él y a presentar un proyecto sobre el párkinson con retinas humanas a la Fundación Michael J. Fox, que finalmente concedió una beca de 120.000 dólares durante un año para desarrollar dicho trabajo.

"Vamos a determinar si, de hecho, las personas con párkinson tienen alteraciones en la retina, si éstas pueden ser identificadas y si podrían o no ser utilizadas como un biomarcador o como una prueba diagnóstica complementaria para detectar esta enfermedad y establecer su evolución", apuntó Cuenca.

Para el científico, el estudio de la retina puede ayudar en un futuro a detectar la enfermedad de Parkinson, ver su evolución y evaluar si los tratamientos son eficaces. EFE

16/5/17

Rompamos los mitos del párkinson [16-5-17]


Rompamos los mitos del párkinson

La enfermedad de Parkinson es una patología neurológica muy poco conocida por la población, esta falta de información hace que se acompañe de mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano al paciente.


Lo que deberías saber

Muchas personas tienen dudas sobre qué y cómo se origina esta enfermedad. También quién podría ser candidato a padecerla. Acá aclaramos algunas dudas.

¿Es una enfermedad contagiosa?


La enfermedad de Parkinson no se contagia, es un padecimiento neurodegenerativo que afecta un área del cerebro llamada sustancia nigra –o negra–, donde se produce el neurotransmisor llamado dopamina que se encarga del control de movimientos voluntarios y equilibrio. Los primeros síntomas y signos de la enfermedad aparecen solo cuando se ha llegado a un déficit de un 80 % en la producción normal de dopamina; sin embargo, la enfermedad ha iniciado de manera silente de 10 a 15 años antes.

¿Es una enfermedad hereditaria?


En la mayoría de personas con enfermedad de Parkinson no es de carácter hereditario; sin embargo, en la minoría de los casos pueden tener una alteración genética y afectar a varios miembros de una misma familia.

¿Es una enfermedad mortal?

Desde que se dispone de medicamentos eficaces para el tratamiento sintomático de la enfermedad, la mortalidad de las personas con enfermedad de Parkinson no es mayor que en otras personas de su misma edad que no padecen de esta enfermedad.

¿Solo afecta a personas mayores?

La enfermedad de Parkinson no es parte normal del envejecimiento, aunque es más frecuente en adultos mayores. Esta empieza a manifestarse a partir de los 50 años de edad; aunque con menos frecuencia puede presentarse en jóvenes de 20 o 30 años de edad.

¿Las personas que tiemblan tienen párkinson?

No todas las personas que padecen de temblor tienen enfermedad de Parkinson y no todos los pacientes con párkinson tienen temblor, en algunas personas con párkinson el temblor es mínimo o ausente. La causa más frecuente de temblor en el adulto joven y adulto mayor es otra enfermedad neurodegenerativa llamada temblor esencial. Las manifestaciones clínicas motoras que caracterizan la enfermedad de Parkinson inician en la mitad del cuerpo y después de un tiempo se generalizan. Los signos cardinales de la enfermedad son, entre otros, temblor en reposo y lentitud de los movimientos voluntarios. También puede acompañarse de algunas manifestaciones no motoras, como salivación excesiva, trastornos depresivos, dolores musculares, síndrome de piernas inquietas, etcétera. En fases avanzadas se presenta la dificultad para realizar actividades cotidianas y autocuidado, necesitando ser asistidos por la familia o un cuidador.

¿La enfermedad provoca demencia?

Aunque los fallos de memoria no son característicos de la enfermedad, algunos pacientes pueden presentar alteraciones de memoria reciente y solo algunos pacientes en fases avanzadas de la enfermedad pueden presentar demencia.

¿Es curable?


Por el momento no existe ningún medicamento o procedimiento que pueda curar la enfermedad, el tratamiento está encaminado a mejorar los síntomas de la enfermedad.

¿No hay tratamiento?


Aunque la enfermedad de Parkinson no es curable, en la actualidad existen modernos medicamentos que ya están disponibles en El Salvador y en la mayoría de países del mundo, que permiten lograr un excelente control de los síntomas en fases tempranas e intermedias de la enfermedad; pero estos medicamentos pueden volverse menos efectivos a medida avanza y luego de un período variable de la evolución de la enfermedad pueden aparecer fluctuaciones motoras que en algunos pacientes pueden ser de difícil control. También se dispone de la alternativa neuroquirúrgica de la enfermedad de Parkinson como la palidotomía y la estimulación cerebral profunda (DBS: “Deep Brain Stimulation”) que puede ayudar a mejorar los síntomas de la enfermedad de algunos pacientes.

¿No hay nada que hacer por el paciente?

Por el momento no existe ninguna alternativa de tratamiento médico o quirúrgico que pueda curar o detener la enfermedad, los recursos terapéuticos disponibles en la actualidad permiten mejorar independencia y la calidad de vida de las personas que viven con párkinson. Como tratamiento complementario es muy importante el tratamiento no farmacológico, como fisioterapia, educación especial, terapia del lenguaje, ejercicio físico y rehabilitación cognitiva y otras terapias no farmacológicas disponibles.

¿No hay apoyo para familiares?


En varios países del mundo existen Asociaciones Parkinson, y desde hace 17 años en El Salvador se cuenta con el grupo de apoyo APAES, donde se brinda a los pacientes y su familia apoyo, información, educación, consejos prácticos y algunas terapias no farmacológicas, además de otros servicios.

Ricardo López Contreras, neurólogo internista y director del Comité Científico Asesor de la Asociación de Parkinson de El Salvador (APAES), comentó que por la desinformación que existe sobre la enfermedad de Parkinson surgen mitos y conceptos erróneos que retrasan el diagnóstico temprano y los beneficios de un oportuno y adecuado tratamiento, lo cual impide apoyar a los cuidadores, impactando negativamente en la calidad de vida de los pacientes y familiares.

Esta enfermedad consiste en un desorden crónico y degenerativo de una de las partes del cerebro que controla el sistema motor y se manifiesta con una pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos. Se produce cuando las células nerviosas de la sustancia negra del mesencéfalo, área cerebral que controla el movimiento, mueren o sufren algún deterioro. Entre las características que presentan están: temblor de reposo, lentitud en la iniciación de movimientos y rigidez muscular.

Por lo tanto, es necesario eliminar los mitos y las falsas creencias sobre la enfermedad, con el objeto de mejorar la condición de vida de las personas que la viven y de sus familias. Las mejores herramientas en la lucha contra la desinformación y el estigma de este padecimiento son la información, la educación y la concientización a toda la población. Por eso, a continuación se presentan las interrogantes que giran en torno a mitos más comunes de este padecimiento.

3/5/17

Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia [3-5-17]


Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia

Un 20% de los enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia, según ha afirmado hoy el neurólogo del Hospital Universitario de Stavenger (Noruega) Dag Aarsland en una jornada que sobre esta enfermedad ha celebrado el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de Navarra.

Este centro indica un comunicado que diversos factores de riesgo están implicados en el desarrollo de la demencia en los enfermos de Parkinson, entre ellos la edad, la gravedad de la enfermedad o la presencia de problemas cognitivos leves, y de hecho precisa que cerca de un 80% de las personas con Parkinson avanzado (afectados desde hace veinte años y con problemas motores severos) desarrolla demencia.

Un deterioro cognitivo que conlleva una repercusión social no sólo porque reduce la supervivencia del enfermo sino porque al mismo tiempo incrementa los costes sanitarios y por ello las líneas de investigación buscan definir y cuantificar de manera temprana estas alteraciones.

El objetivo es prevenir la progresión a la demencia e incluso desarrollar nuevos fármacos más específicos para este grupo de pacientes.

En opinión de Aarsland, "la enfermedad de Parkinson es mucho más que un trastorno del movimiento" ya que "la implicación de problemas neurocognitivos influye no sólo en la calidad de vida del paciente sino también en la de su familia" y por eso "el diagnóstico precoz mejorará el abordaje terapéutico de estas alteraciones y de la propia enfermedad de Parkinson".

27/4/17

Los sueños agresivos pueden indicar mayor riesgo de sufrir Parkinson [27-4-17]


Los sueños agresivos pueden indicar mayor riesgo de sufrir Parkinson

El entrenamiento del cerebro y una terapia motriz pueden ayudar en el transcurso de la enfermedad.

Las anomalías olfativas y depresiones pueden ser un síntoma temprano del mal de Parkinson. También los sueños agresivos indican un mayor riesgo, incluso diez o 20 años antes de que se manifieste esta enfermedad nerviosa, de acuerdo con la Sociedad Alemana de Neurología y la Sociedad Alemana para el Parkinson (DPG).

"Sin embargo, hasta ahora no hay un criterio confiable que determine con seguridad que una persona desarrollará Parkinson en el transcurso de los próximos años ni medicamentos que puedan evitar su aparición", dice Daniela Berg de la DPG. De todas formas, los medicamentos, el entrenamiento del cerebro y una terapia motriz pueden influir en el transcurso de la enfermedad.

25/4/17

El poder terapéutico de la música [25-4-17]


El poder terapéutico de la música

Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson, a cargo de la pianista Conxita Bentz. Concierto-presentación de los discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones». Presenta: Victoria Mora Pardo (presienta de la Asociación de Parkinson de Valencia). Organizan: Asociación de Parkinson de València y Club Diario Levante. Colabora: Clemente Pianos. 3 de noviembre.

Antes que patrimonio histórico-cultural de élites urbanas, la música fue bálsamo y entretenimiento popular. Sin duda, así lo ve y así lo trasladó a la audiencia que asistía el pasado martes a la sala del Club Diario Levante la pianista, compositora y musicoterapeuta Conxita Bentz. Dictó conferencia —«Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson»—, bien documentada, afrontó coloquio entre expertos e interpretó una colección de composiciones propias compiladas en sus discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones».

Nadie cuestiona, hoy por hoy, las virtudes de la musicoterapia y sus efectos en pacientes con dolencias neurodegenerativas. Pero fue a raíz de vivir la experiencia de un familiar enfermo de Parkinson, cuando Bentz tomó contacto con esta dolencia sin curación y comenzó su particular investigación. Habló con neurólogos, inició una frutífera colaboración con la Asociación Catalana para Parkinson y desarrolló todo un programa musical de aplicación terapéutica.

Así es como nació el disco «¡Oh! Mundo», el particular homenaje de Conxita Bentz a los enfermos de Parkinson y un trabajo musical propio con el que aplicar técnicas terapéuticas destinadas a combatir y ralentizar la evolución imparable de esta enfermedad descubierta en 1817 por el neurólogo inglés James Parkinson.

Conxita Bentz ha estudiado en profundidad la enfermedad y sus prácticas terapéuticas inciden en todos y cada uno de los procesos degenerativos: hipocinesia, temblor de reposo, rigidez, trastorno de la marcha, postura en flexión del tronco, pérdida del lenguaje, hipofonesis, micrografía, depresión y demencia. El trabajo con 20 pacientes durante un período de tiempo ha dado sus buenos resultados a Conxita Bentz, si bien como señalaron desde la platea el musicoterapeuta y profesor de la Universitat de València, Francisco Blasco, y el director general del Balneario de Chulilla y especialista en medicina del bienestar para enfermos crónicos, Xavier Marí, la ausencia de mediciones objetivas, de una parametrización cuantificable de los resultados privaban a la interesante experiencia de Bentz de base científica. No obstante, el testimonio de una de las pacientes de Bentz, Lola Mesado, dejaba patente las mejoras que esta terapia musical proporciona a los enfermos de Parkinson.

«El disfrute de la música, citó Bentz al neurólogo Herv Platel, es un acto en el que intervienen muchos estímulos, afectando a todas las áreas del cerebro.» Esta terapia complementaria, explicó la especialista en música contemporánea por la Academia Mozarteum de Salzburgo, «incide en el cerebro, verdadero director de orquesta de todo nuestro cuerpo, en el corazón y en el aparato psicomotor, a través de la armonía, la melodía y el ritmo.»

Bentz concluyó el acto, como no podía ser de otra manera, con un breve concierto en el que interpretó, gracias a la colaboración de Clemente Pianos, diversas composiciones suyas recogidas en sus grabaciones registradas por el sello que dirige el músico AdriáNomada, S&S Animamusic.

23/4/17

Hierro contra el Parkinson [23-4-17]


Hierro contra el Parkinson

Un aumento de este mineral en la sangre disminuye el riesgo de desarrollar el Mal de Parkinson, según estudios sobre casi 90.000 personas.

La mayoría de nosotros no sabe por qué, pero desde pequeños oímos repetir que hay que comer alimentos ricos en hierro –uno de los mitos más conocidos es el de la espinaca y el personaje que se relaciona con ella en los dibujos animados y las historietas: Popeye.

Pero ¿por qué el hierro es tan útil, y hasta indispensable inclusive? Una de las principales funciones del hierro es favorecer el transporte del oxígeno a los tejidos y los músculos. Este proceso vital se produce mediante la hemoglobina, la mioglobina (que están constituidas justamente de hierro) y otras sustancias. Por lo tanto, así como el hierro es útil para la salud del organismo, parecería que también es útil para prevenir algunas enfermedades, entre otras el mal de Parkinson.

El estudio que investigó la asociación entre los niveles de hierro en la sangre y el riesgo de Parkinson fue llevado a cabo por los científicos de la Academia  Europea de Bolzano en colaboración con un equipo de investigadores internacionales.

La doctora Irene Pichler y otros colegas utilizaron para investigar una metodología de “Aleatorización Mendeliana”, estimando el efecto de los niveles de hierro en la sangre sobre el riesgo de mal de Parkinson. En el estudio se utilizaron tres polimorfismos –cuando están presentes dos o más rasgos distintos evidentes en la misma población de una especie- en dos genes: HFE y TMPRSS6.

Los científicos realizaron un primer meta-análisis combinando los resultados de estudios que evaluaron el efecto genético en los niveles de hierro. En total, los estudios abarcaron a casi 22 mil personas procedentes de Europa y Australia. El segundo meta-análisis tomó estudios que evaluaron el efecto genético sobre el riesgo de mal de Parkinson –éstos involucraron a 20.809 personas con mal de Parkinson y 88.892 sujetos de control de Europa y Norteamérica.

Por último, los autores llevaron a cabo tres análisis de Aleatorización Mendeliana independientes para los tres polimorfismos con el fin de estimar el efecto del hierro en el Parkinson.

Los resultados del estudio fueron publicados en la revista PloS Medicine, e indican que el aumento de los niveles de hierro en la sangre está asociado a una reducción relativa del 3% del riesgo de mal de Parkinson.

El hierro pasa a ser, de esa manera, un elemento de gran importancia también en la posible prevención de la enfermedad para la cual, hasta el momento, no existe una cura definitiva. Si bien los científicos encontraron una relación entre el hierro y la reducción del riesgo, el mecanismo de base por el que ocurre todo esto sigue siendo poco claro.

20/4/17

El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson [20-4-17]

El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson

Un nuevo estudio realizado con 195 pacientes con Parkinson muestra que la práctica regular de taichi permite mejorar la estabilidad y otros problemas comunes asociados a la enfermedad. El trabajo se publica en la última edición del 'New England Journal of Medicine'.

La media de edad de los participantes era de 68 años. Todos presentaban un diagnóstico clínico de enfermedad de Parkinson suave o moderado; sufrían problemas motores como temblores, ridigez o bradiquinesia (lentitud de movimientos); tomaban medicación para la enfermedad y podían caminar o permanecer de pie sin ayuda.

Los autores del trabajo, de distintas instituciones médicas de Oregon (EEUU), dividieron a los voluntarios en tres grupos, cada uno asignado a una actividad: un programa periódico de estiramientos, un plan de ejercicios de resistencia o sesiones de taichi. Los tres tipos de ejercicio se llevaron a cabo en sesiones de 60 minutos, dos veces a la semana, durante seis meses.

El diccionario de la RAE define taichi como un "tipo de gimnasia china, de movimientos lentos y coordinados, que se hace para conseguir el equilibrio interior y la liberación de la energía". Entre los numerosas variedades que existen de esta "gimnasia", los investigadores adoptaron una tabla de "seis movimientos y ocho posturas".


Plan de entrenamiento


El taichi mejora la estabilidad en pacientes con Parkinson

El protocolo exacto que se utilizó en el estudio no está descrito en la publicación del 'New England'. Según explica a ELMUNDO.es Fuzhong Li, del Oregon Research Institute y principal autor del trabajo, los monitores emplearon un folleto que recoge el plan de entrenamiento, entre ellos los ocho pasos del ejercicio que debían aprender los pacientes.

El documento concreta también los seis puntos en los que hacer "énfasis durante el entrenamiento": movimientos de tronco; balanceo del tobillo; desplazamiento del peso del cuerpo; movimientos con las articulaciones del tobillo; coordinación entre los ojos y las manos y ejercicios de respiración.

Los investigadores evaluaron a los participantes al comienzo del estudio y al cabo de tres y seis meses. Durante este tiempo, los pacientes siguieron con su rutina habitual (incluida la práctica de ejercicio adicional). Según los resultados, el grupo de taichi estaba significativamente mejor que los otros dos.

La principal referencia para medirlo fue un indicador llamado "estabilidad postural". Se evaluó según los límites que podían alcanzar los pacientes al realizar una serie de movimientos sin desplazar el centro de gravedad del cuerpo o caerse, y el control de la dirección del cuerpo durante la actividad.

Al cabo del periodo de estudio también se observaron diferencias significativas en otros problemas comunes. Por ejemplo, el número de caídas fue menor entre los que hicieron taichi: un 67% menos que el grupo de ejercicios de estiramiento, y ligeramente inferior respecto a la actividad de resistencia).

Tres meses después de concluir la investigación, los resultados se mantenían. En el trabajo, según explica Fuzhong, no se midió la curva de aprendizaje de los ejercicios de taichi. "Sin embargo, al analizar los datos, no vimos una mejora clara hasta después de cuatro meses", explica el investigador, que considera que este tiempo puede reflejar el tiempo necesario para aprenderse los movimientos.