15/4/14

Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson 15-04-2014


Los temblores no siempre están presentes en pacientes con parkinson

Parkinson

El parkinson en una enfermedad neurodegenerativa que muchas personas asocian con temblores. Sin embargo, no todos los pacientes diagnosticados con esta patología tienen que padecer necesariamente este síntoma. La enfermedad de parkinson puede empezar a manifestarse con rigidez muscular, pérdida de reflejos posturales, cierta inestabilidad en el equilibrio y la marcha, e incluso por una postura encorvada.

La Doctora Maria Jose Martí, neuróloga de la unidad del parkinson y de los trastornos de movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, afirma que existen diferentes indicadores que pueden ser síntoma de un parkinson.

Parkinson, un diagnóstico difícil

Una persona que acuda a la consulta neurológica y que presente síntomas como los enumerados anteriormente, a pesar de no presentar temblores, puede ser un paciente con parkinson. Cuando los síntomas son claros basta con que el médico los conozca para poder realizar este diagnóstico, pero en ocasiones resulta más complicado saber a ciencia cierta si esta persona padece esta enfermedad o no, ya que el cuadro que presenta no afecta tanto al sistema motor ni presenta rigidez muscular. Muchas veces los estadios iniciales del parkinson se presentan de la mano de una depresión o de trastornos del sueño, así que lo más recomendable es someter al paciente a una exploración para llegar al diagnóstico final. Tampoco existe una prueba clínica concreta que confirme que se sufre esta enfermedad. Así que el especialista debe ser observador y valorar los síntomas que se presentan y la reacción que el paciente muestra frente a los tratamientos con medicación indicada para el parkinson. Sí que es cierto que los médicos pueden apoyar sus diagnósticos con unas pruebas radiológicas que ayudan a visualizar si existen alteraciones en algunos de los puntos claves de esta enfermedad. Las resonancias magnéticas también son de ayuda para descartar otras patologías.

Parkinon, una enfermedad que puede llevar a la confusión

En fases iniciales el parkinson puede confundirse con otras alteraciones, ya no solo por los síntomas sino por la reacción a los fármacos recetados. Además, el factor de los temblores no es estrictamente necesario para que se confirme un diagnóstico positivo en cuanto a esta patología. De hecho, la enfermedad puede ir variando a lo largo del tiempo, y mientras que puede no presentar temblores en la fase inicial y manifestarse éstos más adelante, también se puede dar la situación contraria, es decir, temblores al principio y su desaparición un tiempo después.

En qué momento se deben iniciar los tratamientos

Los tratamientos para luchar contra el parkinson pasan por diversas soluciones: fármacos, parches cirugía... El fármaco más activo es la levodopa, un tratamiento sustitutivo.

Hay muchas maneras de tratar esta enfermedad, pero en ningún caso se puede lograr un retroceso en el estado del paciente. De momento lo que se consigue es disminuir los síntomas y enlentecer la evolución de la patología. El paciente debe empezar a tratarse en cuanto se diagnostica. El neurólogo será el encargado de establecer cuál de los tratamientos es el más adecuado en función de los síntomas personales de casa paciente.

Enfrentarse a un diagnóstico de parkinson

No todos los pacientes reaccionan igual cuando se les diagnostica una enfermedad como el parkinson. Normalmente, quienes peor se lo toman son las personas jóvenes ya que al llevar un ritmo de vida más activo tienden a deprimirse al pensar que su futuro se perfila trágico y limitado. Cada médico deberá adoptar unas palabras y una actitud diferente con cada paciente a la hora de comunicar el diagnostico final. De hecho, para que no se produzcan estos estados de depresión, es importante aclarar que no todas las personas con parkinson tienen que acabar en una silla de ruedas.

Existen casos de pacientes que han conseguido estabilizar los síntomas durante 20 años sin presentar empeoramientos de salud, todo ello gracias a los tratamientos recetados.

vivirmejor.es

4/4/14

Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia 04-04-2014


Un 20% enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia

Un 20% de los enfermos de Parkinson sin problemas cognitivos desarrollará demencia, según ha afirmado hoy el neurólogo del Hospital Universitario de Stavenger (Noruega) Dag Aarsland en una jornada que sobre esta enfermedad ha celebrado el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de Navarra.

Este centro indica un comunicado que diversos factores de riesgo están implicados en el desarrollo de la demencia en los enfermos de Parkinson, entre ellos la edad, la gravedad de la enfermedad o la presencia de problemas cognitivos leves, y de hecho precisa que cerca de un 80% de las personas con Parkinson avanzado (afectados desde hace veinte años y con problemas motores severos) desarrolla demencia.

Un deterioro cognitivo que conlleva una repercusión social no sólo porque reduce la supervivencia del enfermo sino porque al mismo tiempo incrementa los costes sanitarios y por ello las líneas de investigación buscan definir y cuantificar de manera temprana estas alteraciones.

El objetivo es prevenir la progresión a la demencia e incluso desarrollar nuevos fármacos más específicos para este grupo de pacientes.

En opinión de Aarsland, "la enfermedad de Parkinson es mucho más que un trastorno del movimiento" ya que "la implicación de problemas neurocognitivos influye no sólo en la calidad de vida del paciente sino también en la de su familia" y por eso "el diagnóstico precoz mejorará el abordaje terapéutico de estas alteraciones y de la propia enfermedad de Parkinson". EFE

-abc.es-

30/3/14

Café impulsa búsqueda de drogas para el Parkinson y demencia senil


Café impulsa búsqueda de drogas para el Parkinson y demencia senil

Lo que han descubierto es que la cafeína, la droga más consumida del mundo, no sólo despierta a las personas

elespectador.com/

En busca de pistas para hallar tratamientos para el Parkinson y el Alzheimer, los científicos han puesto los ojos en la taza de café que beben todas las mañanas.

Lo que han descubierto es que la cafeína, la droga más consumida del mundo, no sólo despierta a las personas. Se la ha relacionado con mejoras en la memoria y al parecer protege contra la destrucción de células cerebrales. Un estudio reveló que las personas que bebían dos o más tazas de café por día tenían un 40 por ciento menos de riesgo de sufrir Parkinson.

Animadas por estos hallazgos, algunas compañías están diseñando fármacos que reproducen estos beneficios. Las investigaciones más avanzadas se lograron en el Parkinson. Por lo menos una farmacéutica, Kyowa Hakko Kirin Co., el año pasado obtuvo autorización en Japón para elaborar un producto de ese tipo y luego inició ensayos en los Estados Unidos. El desafío es ir más allá del efecto estimulante de un expreso con leche y vainilla para lograr una acción más potente sobre el cerebro... sin efectos secundarios como dolor de cabeza, irritabilidad y nerviosismo.

“La cafeína tienen importantes beneficios para la cognición”, dijo Jiang-Fan Chen, profesor de neurología y farmacología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston. “Más y más personas creen que este es un beneficio potencial real que deberíamos investigar”.

La cafeína, que se encuentra naturalmente en más de sesenta plantas, ingresa al cerebro rápidamente una vez que se la consume. Luego, se adhiere a las células en los mismos sitios que interactúan con la adenosina, sustancia química que actúa como sistema de frenos del cerebro. Al bloquear el receptor de adenosina, la cafeína despeja el sueño y genera la claridad mental que hace del café una de las bebidas más populares del mundo.

Planes postergados

Convertir eso en una medicación no ha sido fácil. Merck Co., la segunda mayor compañía farmacéutica de los Estados Unidos por ventas, puso fin al desarrollo de un tratamiento de este tipo para el mal de Parkinson el año pasado luego de que los ensayos de fase tardía indicaran que no funcionaba. Y la japonesa Kyowa debió postergar los planes de llevar su droga al mercado estadounidense.

“Una de las razones por las que debemos desarrollar una droga en lugar de usar cafeína, que puede consumirse de manera muy económica, es que necesitamos un efecto más amplio que el que se obtiene con la cafeína, sin los efectos secundarios”, explicó Bertil Fredholm, investigador sueco que estudió los efectos de la cafeína durante más de cuarenta años, en una entrevista por Skype.

Por lo menos cinco grandes estudios han demostrado que consumir más cafeína puede contribuir a reducir el riesgo de padecer el mal de Parkinson, dijo Chen, quien junto con Fredholm el año pasado escribió una revisión de investigaciones. En un estudio con ratas, el consumo crónico de cafeína previno la pérdida de células nerviosas.

“Es esta convergencia de la epidemiología con los estudios con animales sobre el efecto neuroprotector lo que ha despertado el entusiasmo en este campo”, declaró.

Hasta que no haya una droga similar a la cafeína para mejorar el funcionamiento de la mente, la gente puede tomar té o café o comer alimentos como el chocolate.

“Debemos alentar a las personas mayores a seguir bebiendo café como prevención y neuroprotección”, dijo Chen, cuyo laboratorio estudia la función de los receptores A2A de adenosina en diferentes trastornos, del Parkinson a la adicción a las drogas. El científico dice tomar una o dos tazas de café por día.

“Hay individuos que no deberían tomar ni café ni té y hay otros que pueden beberlos sin problemas en cantidad”, señaló Fredholm, que comienza el día con café y luego bebe té. “Hay que escuchar al cuerpo”.

3/3/14

Ejercicio para el Parkinson


Ejercicio para el Parkinson

Pronto saldrá un dispensador automático del medicamento

elnuevodia.com

Aunque parezca contradictorio, recomendarle ejercicio a un paciente de Parkinson, que lucha por controlar el movimiento o contra la rigidez, la verdad es que es una actividad clave para posponer la incapacidad.

“Ejercicio, ejercicio, ejercicio”. Lo repite una y otra vez la neuróloga Carmen Serrano Ramos, quien tiene una clínica para atender a los que padecen ese mal y hace investigación en el Recinto de Ciencias Médicas, de la Universidad de Puerto Rico.

Que caminen, que corran bicicleta, que naden, que tomen clases de acuaeróbicos, de Yoga, de Tai Chi y hasta de baile. Toda actividad, claro, depende del estadío en que se encuentre el paciente, ya que una persona a la que le esté comenzando el mal podría correr bicicleta, mientras que uno en estadío intermedio, quizás necesitaría usar la bicicleta estacionaria.

“Tengo pacientes que llevan 10 años con Parkinson y siguen trabajando”, declara la experta para ilustrar el bienestar y el efecto preventivo que puede ofrecer tener la disciplina de mantenerse activo. La neuróloga explica que la actividad física ayuda a la persona a manejar los problemas de movimiento y, a largo plazo, retrasa la progresión de la enfermedad, ayuda a fortalecer los músculos y a mejorar el balance, entre otros.

Serrano aclara, sin embargo, que el ejercicio no es todo; es parte de un tratamiento multidisciplinario que integra medicamentos, ejercicios, nutricionista, terapias del habla (cuando se requiere), terapia ocupacional y física, y consultas con un trabajador social y un sicólogo, además de las visitas al neurólogo.

Explica la neuróloga que el Parkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta el movimiento, el control muscular y el balance, entre otras cosas, y que es resultado de una deficiencia del neurotransmisor dopamina. Es el segundo desorden neurodegenerativo más común después del Alzheimer.

Hasta ahora, no tiene cura y es más común en personas de 60 años o más. En un 15% o 20% de los casos hay un componente genético. También hay unos factores ambientales y de medicamentos, que pueden adelantar la muerte de las neuronas que producen la dopamina.

En el 85% o más de los casos, el diagnóstico se hace a base de los síntomas de la personas, explica Serrano. Los síntomas más característicos son: temblor de las manos mientras están en descanso (sin hacer nada), rigidez muscular, lentitud en movimiento y pérdida de balance al caminar. La persona puede presentar uno o más de estos síntomas.

Otros síntomas que también se presentan son: la pérdida de la expresión facial, que ocurre antes de que se presenten los problemas motores; y un cambio en el patrón de escritura para usar letras bien pequeñitas.

Serrano explica que, a veces, las personas han presentado otros problemas por un tiempo antes de tener problemas motores que nunca se vincularon con Parkinson y que, aparentemente, están vinculados como: estreñimiento, aumento en la frecuencia de orinar, disminución del volumen de la voz y disturbios del sueño.

Adelantos médicos

El tratamiento farmacológico consiste básicamente en medicamentos que promueven la producción de dopamina (dopaminérgicos). Que son los más efectivos. Hasta ahora se administran mediante pastillas, pero Serrano anticipa que se trabaja en una mecanismo para que la persona reciba la dosis automáticamente, como se hace con los dispensadores automáticos de insulina.

Para pacientes que estén en estadío intermedio o avanzado, que ya estén en la dosis máxima y necesiten algo más o tienen movimientos que no pueden manejar, está disponible la cirugía mediante la cual se coloca un neuroestimulador en el cerebro, lo cual mejora los síntomas del paciente, explica Serrano. La cirugía se hace en Ciencias Médicas.

La doctora advierte sobre tratamientos que se ofrecen a base de células madre y manipulación genética porque, las que realizan científicos e instituciones certificadas, todavía están en una fase experimental.

Investigación

Durante cirugías de estimulación profunda al cerebro de 10 pacientes, investigadores de la Universidad de Queensland, Australia, descubrieron que más de una parte del cerebro es responsable de planificar los movimientos del cuerpo, lo cual ayuda a entender la enfermedad y podría ayudar a futuros desarrollos médicos.

Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad California (UCLA) descubrió que la exposición al fungicida Benomyl, que fue prohibido en 2001, puede aumentar el riesgo de desarrollar Parkinson. Lo mismo ocurriría con otros 11 pesticidas.

Un estudio de la Universidad de Duke, que utilizó ratones, concluyó que una estimulación eléctrica a la columna dorsal mejora temporalmente los síntomas del Parkinson.

9/2/14

El poder terapéutico de la música 09-02-2014


El poder terapéutico de la música

Josep Lluís Galiana

Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson, a cargo de la pianista Conxita Bentz. Concierto-presentación de los discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones». Presenta: Victoria Mora Pardo (presienta de la Asociación de Parkinson de Valencia). Organizan: Asociación de Parkinson de València y Club Diario Levante. Colabora: Clemente Pianos. 3 de noviembre.

Antes que patrimonio histórico-cultural de élites urbanas, la música fue bálsamo y entretenimiento popular. Sin duda, así lo ve y así lo trasladó a la audiencia que asistía el pasado martes a la sala del Club Diario Levante la pianista, compositora y musicoterapeuta Conxita Bentz. Dictó conferencia —«Musicoterapia aplicada a la enfermedad de Parkinson»—, bien documentada, afrontó coloquio entre expertos e interpretó una colección de composiciones propias compiladas en sus discos «¡Oh! Mundo» y «El alba de las emociones».

Nadie cuestiona, hoy por hoy, las virtudes de la musicoterapia y sus efectos en pacientes con dolencias neurodegenerativas. Pero fue a raíz de vivir la experiencia de un familiar enfermo de Parkinson, cuando Bentz tomó contacto con esta dolencia sin curación y comenzó su particular investigación. Habló con neurólogos, inició una frutífera colaboración con la Asociación Catalana para Parkinson y desarrolló todo un programa musical de aplicación terapéutica.

Así es como nació el disco «¡Oh! Mundo», el particular homenaje de Conxita Bentz a los enfermos de Parkinson y un trabajo musical propio con el que aplicar técnicas terapéuticas destinadas a combatir y ralentizar la evolución imparable de esta enfermedad descubierta en 1817 por el neurólogo inglés James Parkinson.

Conxita Bentz ha estudiado en profundidad la enfermedad y sus prácticas terapéuticas inciden en todos y cada uno de los procesos degenerativos: hipocinesia, temblor de reposo, rigidez, trastorno de la marcha, postura en flexión del tronco, pérdida del lenguaje, hipofonesis, micrografía, depresión y demencia. El trabajo con 20 pacientes durante un período de tiempo ha dado sus buenos resultados a Conxita Bentz, si bien como señalaron desde la platea el musicoterapeuta y profesor de la Universitat de València, Francisco Blasco, y el director general del Balneario de Chulilla y especialista en medicina del bienestar para enfermos crónicos, Xavier Marí, la ausencia de mediciones objetivas, de una parametrización cuantificable de los resultados privaban a la interesante experiencia de Bentz de base científica. No obstante, el testimonio de una de las pacientes de Bentz, Lola Mesado, dejaba patente las mejoras que esta terapia musical proporciona a los enfermos de Parkinson.

«El disfrute de la música, citó Bentz al neurólogo Herv Platel, es un acto en el que intervienen muchos estímulos, afectando a todas las áreas del cerebro.» Esta terapia complementaria, explicó la especialista en música contemporánea por la Academia Mozarteum de Salzburgo, «incide en el cerebro, verdadero director de orquesta de todo nuestro cuerpo, en el corazón y en el aparato psicomotor, a través de la armonía, la melodía y el ritmo.»

Bentz concluyó el acto, como no podía ser de otra manera, con un breve concierto en el que interpretó, gracias a la colaboración de Clemente Pianos, diversas composiciones suyas recogidas en sus grabaciones registradas por el sello que dirige el músico AdriáNomada, S&S Animamusic.

levante-emv.com

6/2/14

El 96% de los pacientes con Parkinson sufre trastorno del sueño


El 96% de los pacientes con Parkinson sufre trastorno del sueño

El 96% de los pacientes con Parkinson sufre trastorno del sueño, el 79% se tiene que levantar durante la noche para ir al baño, el 65% manifiesta incapacidad para girarse en la cama y el 55% tiene dolores que impiden dormir.

lainformacion.com

El 96% de los pacientes con Parkinson sufre trastorno del sueño, el 79% se tiene que levantar durante la noche para ir al baño, el 65% manifiesta incapacidad para girarse en la cama y el 55% tiene dolores que impiden dormir.

Lo ha revelado el director de la Unidad Multidisciplinar del Sueño del Hospital Clínic de Barcelona, Joan Santamaría, durante una conferencia organizada por la Associació Catalana per al Parkinson (Acap), ha informado este miércoles la entidad en un comunicado.

Santamaría también ha revelado que el 48% de los pacientes tiene pesadillas, el 35% afirma no poderse levantar de la cama y el 34% tiene dolor de espalda, mientras que sólo el 4% manifiesta no tener ningún trastorno.

Además, ha dicho que el principal trastorno de este tipo de pacientes es el TCSR, que consiste en tener conductas vigorosas durante la fase REM del sueño --como movimientos excesivos, puñetazos y patadas-- y contenidos alterados del sueño --peleas, agresiones, situaciones de miedo y enfados--.

También ha explicado que el paciente acostumbra a no compartir estas afectaciones con el neurólogo, por lo que ha animado a los afectados a hacerlo y a identificar aquellas actividades que fomentan el insomnio.

(EuropaPress)

24/1/14

Tratamiento de la enfermedad de Parkinson se encamina hacia nuevos avances


Tratamiento de la enfermedad de Parkinson se encamina hacia nuevos avances

El tratamiento de la enfermedad de Parkinson se encamina hacia nuevos avances gracias a una terapia génica experimental, que permitió mejorar los trastornos motrices y la calidad de vida de una quincena de pacientes con una forma evolucionada de la enfermedad.

biobiochile.cl

“Los síntomas motrices de la enfermedad mejoraron hasta 12 meses después de la administración del tratamiento en todos los pacientes, incluso hasta 4 años después en los primeros operados”, dijo el profesor Stephane Palfi, neurocirujano francés que dirigió el ensayo clínico cuyos resultados publicó el pasado viernes la revista médica británica The Lancet.

La enfermedad de Parkinson es el mal neurodegenerativo más frecuente después de la enfermedad de Alzheimer. Afecta a unos 5 millones de personas en el mundo.

Realizado por un equipo de investigadores francobritánicos, el estudio clínico de fase 1 y 2 fue realizado en 12 pacientes tratados desde 2008 por el profesor Palfi en el hospital Henri Mondor de Creteil (suburbios de París) y 3 en el hospital Addenbrookes de Cambridge (Reino Unido).

La terapia génica ProSavin consistió en inyectar en el cerebro de los 15 pacientes un virus de caballo -inofensivo para el ser humano y que pertenece a la familia de los lentivirus- vaciado de su contenido y “rellenado” con los tres genes (AADC, TH, CH1) esenciales para la fabricación de la dopamina, una sustancia ausente en las personas afectadas con la enfermedad de Parkinson.

Al término de cuatro años, los investigadores estiman haber podido demostrar la inocuidad a largo plazo de este método innovador para introducir genes en el cerebro de los pacientes.

Gracias a la terapia génica, los 15 pacientes operados volvieron a fabricar y segregar en forma continua pequeñas dosis de dopamina.

Se ensayaron tres niveles de dosis, siendo la más fuerte la más eficaz, según el profesor Palfi que considera que sus estudios “abren perspectivas terapéuticas para las enfermedades del cerebro”.

Admitió, sin embargo, que más allá de 4 años los progresos motrices se atenúan a causa del avance de la enfermedad.

Otros enfoques terapéuticos de terapia génica utilizan adenovirus (a menudo responsables de enfermedades respiratorias) y no lentivirus inyectados directamente en una región del cerebro llamada striatum, están siendo actualmente desarrolladas en Estados Unidos y probadas en pacientes que padecen formas severas y moderadas de la enfermedad.

Nuevos ensayos a fin de año

La terapia génica ProSavin será objeto de nuevos ensayos clínicos a partir de fin de año, según Palfi, cuyo equipo está mejorando el desempeño del vector para que sea capaz de producir más dopamina.

En un comentario incluido en el artículo de The Lancet, Jon Stoessl de la Universidad de British Columbia en Vancouver (Canadá) destaca el aspecto novedoso del enfoque franco-británico.

Pero lamenta que sólo apunte a los síntomas motrices y no a otros trastornos (alucinaciones, cambios de carácter, perturbaciones del conocimiento) no vinculados a la producción de dopamina pero que pueden volverse cada vez más molestos a medida que avanza la enfermedad.

El Parkinson es provocado por un deterioro de las neuronas que producen la dopamina, un neurotransmisor que interviene en el control motriz y que se traduce por síntomas que se agravan progresivamente como temblores, rigidez en los miembros y disminución de los movimientos del cuerpo.

El principal tratamiento consiste en administrar medicamentos que simulan la acción de la dopamina ausente en el cerebro (levodopa o L-dopa), pero los mismos conducen con el tiempo a efectos secundarios indeseables, como movimientos involuntarios anormales.

El otro tratamiento es la técnica de “estímulo cerebral profundo” que consiste en implantar electrodos en las estructuras profundas del cerebro, pero que necesitan luego ser reguladas.


7/1/14

Los beneficios que no conocías del café


Los beneficios que no conocías del café

Científicos lograron crear moléculas, basadas en las del café, para tratar enfermedades como el Alzehimer, Parkinson y Asma. También se encuentran desarrollando fármacos para el tratamiento de la Esquizofrenia.

elsolonline.com

El origen del café se suele situar en la actual Etiopía, en el mismo lugar por el que pasearon primates como Ardi o Lucy, los primeros seres que se pueden empezar a considerar humanos. Desde esa cuna egregia, el elixir comenzó a conquistar el mundo a través de los pueblos árabes. Allí, se cuenta que los monjes sufíes comenzaron a emplear la bebida para mantenerse despiertos hasta los rezos de media noche. Y a Mahoma, el profeta, se le atribuye, en unas declaraciones difíciles de contrastar, haber proclamado que bajo la vigorizante influencia del café era capaz de derribar a 40 hombres de su caballo y poseer a 40 mujeres.

Algunos historiadores cuentan que su llegada a Europa, a partir del siglo XVII, otorgó capacidades aún más transformadoras que las de derribar jinetes o lograr proezas sexuales improbables. La sustitución de bebidas alcohólicas como la cerveza o el vino por café pudo ser un acicate intelectual que en último término desembocó en movimientos como la Revolución Francesa.

Las cualidades del café y la cafeína se conocen desde hace tiempo, pero no hace tanto que es posible extraer sus poderes, concentrarlos y dirigirlos para tratar enfermedades con eficacia. Es lo que está tratando de hacer la empresa catalana Palo Biofarma. Julio Castro, director de la compañía, cuenta que su equipo ya tenía experiencia en la búsqueda de fármacos que aprovechasen los efectos de la cafeína sobre los receptores de adenosina. Sin embargo, su método era en principio de ensayo y error, porque no sabían cómo encajaban exactamente las moléculas de cafeína y los receptores a los que se acoplan para provocar su efecto. Eso cambió en 2006. El mismo año que se fundó Palo Biofarma, la tecnología de rayos X permitió conocer con precisión cómo se producía esa unión.

Ver en la oscuridad

"Eso fue como empezar a ver donde antes habíamos sido ciegos", recuerda Castro. Hasta ese momento, su objetivo había sido tratar de diseñar compuestos que lograsen engarzarse solo con uno de los tipos de receptores con los que interacciona la cafeína. Con fármacos tan selectivos, sería posible lograr, a partir del café, un efecto sobre el alzheimer sin necesidad de tener también los efectos diuréticos o un diurético sin que tenga efectos sobre el sistema nervioso central.

"Con el conocimiento de la estructura cristalina vimos que el modelo que utilizábamos para ver cómo se unían las moléculas era diferente del real, y a partir de ahí comenzamos a sintetizar compuestos para distintas enfermedades", afirma Castro. Desde entonces, ya han logrado desarrollar dos moléculas que han superado la primera fase de los ensayos clínicos, la que comprueba que se puede emplear con seguridad, y cuentan con financiación para avanzar en la segunda fase, la que comienza a probar su eficacia. Una de ellas va dirigida a los receptores del cerebro, y servirá, si finalmente completa todo el proceso, para tratar el párkinson. La segunda se enfoca en los del pulmón y trataría el asma.

El objetivo de Palo Biofarma es desarrollar los dos compuestos hasta un punto en el que una farmacéutica se interese por llevarlos hasta la tercera fase de ensayos clínicos y finalmente a los pacientes. Entretanto, la compañía sigue trabajando para desarrollar otros fármacos que aprovechen las cualidades de la cafeína. Ahora, los receptores en los que se centrarían son los del cerebro y una de las enfermedades que están en su punto de mira es la esquizofrenia. "Hay drogas para el tratamiento de la esquizofrenia que se enfocan en el desequilibrio de adenosina", señala Castro. Modulando el equilibrio entre la dopamina y la adenosina lograrían tratar esta enfermedad mental. En este campo, el director de Palo Biofarma reconoce que tienen más competencia, pero cree que la experiencia adquirida con los otros dos fármacos les permitirá ser competitivo. Entretanto, siguen buscando dianas sobre las que dirigir fármacos para seguir aprovechando las cualidades ocultas del café. El potencial de la bebida que nació en el mismo lugar que la humanidad parece que aún tiene mucho que ofrecer.